Cinco años de cárcel para ancuditana tras crimen

Abril 30, 2010 por

El Tribunal Oral en lo Penal de Castro dictó sentencia por el delito de homicidio simple cometido por una joven mujer en contra de un poblador, en un hecho perpetrado el 2009 en Ancud. En definitiva, fue condenada a cinco años y un día de presidio.

 

La imputada Celia Denisse Guerrero Guerrero, de 22 años, escuchó atentamente el resultado de la máxima sala del tribunal chilote, que la sentenció a pasar cinco años en la cárcel por haber asesinado de una certera estocada a José Aguilar Paredes, en un confuso hecho que tuvo lugar en el propio domicilio de la víctima, ubicado en el pasaje “El Pacífico” Nº 195, en la ciudad de Ancud.

Como informamos oportunamente, los hechos revelan que la noche del 29 de junio de 2009, José Aguilar Paredes invitó a la mujer a ingerir cerveza alrededor de las 22:30 horas. La convivencia entre ambos conocidos tomaría un matiz distinto con el transcurrir de los minutos, cuando se desató una fuerte discusión, que terminó en un acto de agresión física por parte del hombre hacia su invitada. Celia Guerrero, tras ser golpeada, requirió ayuda abandonando el domicilio de su agresor, para concurrir a constatar lesiones al hospital ancuditano.

Minutos más tarde, la ofendida se dirigió hasta su hogar ubicado en el pasaje “Lechagua”, en Villa Esperanza, siendo el instante en que comenzó a fraguar su plan de venganza por el humillante acto de violencia del cual fue objeto. Portando un cuchillo con una hoja de grandes dimensiones, se desplazó hasta la vivienda de Aguilar Paredes.

Fue en esos instantes cuando al golpear la puerta y ser atendida por el dueño de casa, la joven pobladora sin mediar palabra alguna, le propinó una puñalada a la altura del ombligo, dejándolo moribundo ante de hacer abandono del sitio del suceso.

 

OSCURO PERIPLO

Conciente de la gravedad del hecho, la mujer concurrió hasta el domicilio de un tío directo para encargar el arma homicida con el cual había dado muerte a su vecino y compañero de “carrete”. No conforme con esta acción, Celia Guerrero tomaría contacto con la ex pareja del occiso, para contarle parte de los hechos, instándola a verificar cuál era el estado en que se encontraba José Aguilar. Ambas mujeres, ya de madrugada, concurrieron hasta Villa Esperanza encontrando al interior del inmueble al único morador, tendido y sin vida, debido a una anemia aguda ocasionada por la gravedad de la herida penetrante en el vientre.

 

CERTERAS DILIGENCIAS

El hallazgo del cadáver terminó siendo informado a la guardia de la Primera Comisaría de Carabineros de Ancud, para que el personal en servicio se constituyera en el sitio de los acontecimientos. De allí en adelante sería cuestión de minutos para que la inculpada reconociera su autoría en el crimen desatado por un acto de venganza.

El fiscal del Ministerio Público Jaime Sáez, defendió el peso de la acusación en atención a un conjunto de medios de prueba que reunió durante el largo período de investigación, mientras la joven permanecía privada de libertad. Cada diligencia científica fue contundente al momento ratificar por completo el rol que tuvo la imputada en el delito de Villa Esperanza.

El abogado recordó cuál fue el orden de los especialistas que dieron fuerza a la hipótesis del ente acusador estableciendo que “el primer perito fue del Servicio Médico Legal, segundo, uno en huellografías y dactiloscopía, los peritos planimétricos y fotográficos y un documento que corresponde a un informe pericial de ADN”, comentó Sáez.

La sentencia fue dada a conocer a las 15,30 horas del pasado viernes, hecho que molestó a los familiares de la víctima, pues se había informado que ésta sería entregada a las 17,30 horas, momento en que llegaron hasta el Tribunal Oral en lo Penal, encontrándolo cerrado. Tras esperar cerca de una hora, se les comunicó que el trámite había sido adelantado…