Castreño busca solución a dolencias tras fractura
Según dice, una mala decisión de los médicos tras sufrir una fractura el año 2006 hoy lo tiene sin la posibilidad de trabajar. Además, las dolencias del accidente aún persisten y -según acota- a pesar de acudir al sistema de salud para realizarse una operación, hace más de un año está a la espera de la intervención.
Una compleja situación es la que vive un vecino castreño que espera una repuesta a su situación hace meses, esto luego de sufrir una fractura, que según dice no fue tratada con diligencia por profesionales del Hospital de Castro el año 2006, lo que hoy le acarrea importantes complicaciones tanto para su vida personal como laboral.
Esto porque el vecino Juan Jiménez Cárdenas, recuerda que ese año sufrió la quebradura de su tobillo derecho, fuera de su horario de trabajo en el Terminal Municipal. Acudió al principal recinto de salud de la capital provincial donde lo atendieron, estuvo hospitalizado una semana y lo dieron de alta a la espera de unos exámenes que le solicitaron y que se demoraron alrededor de un mes. “Cuando me dieron de alta no me pusieron un yeso, nada, solo una barra y cuando volví con lo exámenes que me pidieron, vieron que mi pie se había soldado solo y no me operaron, porque dijeron que no había necesidad de operar, me dieron de alta con licencia. Con el tiempo las licencias comenzaron a salir rechazadas lo que me trajo varias complicaciones”, indicó el trabajador, como la pérdida de su empleo, ya que según explica tras intentar retomar sus funciones hubo días en que no se podía ir a trabajar por los intensos dolores, lo que le acarreó su despido.
Tras estar cesante un tiempo, debió buscar trabajo nuevamente para solventar sus necesidades y cumplir sus compromisos, logrando desempeñándose como guardia de seguridad en una empresa que presta el servicio a una casa comercial en Castro, esto a pesar de seguir con las dolencias del accidente.
Pasó el tiempo y las complicaciones aumentaron, debiendo nuevamente consultar con el especialista quien le extendió nuevas licencias, que también fueron rechazadas. Mientras no recibía solución su dolencia, acota. “Con el transcurso del tiempo el dolor persistía y le escribí a la Presidenta. Me respondió con copia al Ministerio de Salud y recién los médicos me comenzaron a atender y me pagaron las licencias (….) Conversé con un doctor que me dijo que había tenido mala suerte porque cuando yo me quebré no había cama ni en Castro ni en Puerto Montt, pero de operación no me hablaron”, dice.
Tras conseguir una ínter-consulta a Puerto Montt el facultativo que lo atendió le indicó que debía operarse para solucionar en parte sus dolencias, sin embrago sería una intervención muy tardía. “Ahí me dijeron que en mi tobillo derecho había comenzado una artrosis y debajo del talón hay un hueso que está fuera de su lugar, me pidieron que pasara a la ventanilla para que inscribiera mi nombre para una operación, pero de eso ha pasado más de un año y de operación nada. Y hoy me dicen que la operación es más difícil y el talón va a quedar con menos movilidad pero con menos dolor”, dice.
Igualmente, intentó infructuosamente durante el 2008 y 2009 tramitar una pensión de invalidez, sin embargo estas también fueron rechazadas.
Hoy los doctores que lo atendieron ya no trabajan en el Hospital de Castro y Juan Jiménez sólo espera una solución a la dolencia que arrastra por años.
COMPLEJO ESCENARIO
A raíz de todo lo anterior el vecino que hoy recibe algo de dinero gracias a que ayuda a su hermano dueño de una zapatería en el centro de la ciudad, manifiesta que vive una situación cada vez más compleja ya que no tiene el dinero para pagar la pensión alimenticia de sus 4 hijos, dictada por un tribunal. A lo anterior se suma el poder renovar su licencia de guardia por no contar con los recursos necesarios para pagar el proceso; situaciones que le han causado una depresión de la cual está siendo atendido.
Igualmente indicó que quiso postular a una vivienda del Serviu, explicó su situación de invalidez, por lo que se comprometieron en la Gobernación Provincial a revisar su caso pero no ha recibido respuesta.
“Ahora se termina última licencia rechazada, recibo mi finiquitó y chao. Que hago. Quedo de manos cruzadas porque no me operaron de un principio. Si me hubiesen operado en un principio yo no estuviese en este lío”, acotó.
Hoy está tramitando enviar la de su ficha clínica para enviarla al COMPIN en Santiago con la esperanza de que puedan pagarle las nuevas licencias médicas que tiene rechazadas, y así percibir dinero.
Respecto de acciones legales en contra del Centro Asistencia o los profesionales que lo atendieron luego de sufrir su accidente, Jiménez indicó que se acercó a un conocido abogado hace algún tiempo pero que tras pedirle algunos antecedentes todo quedó en nada, para luego solicitar la ayuda a uno de los concejales castreños -pero según dice- ocurrió lo mismo.
¿Qué es lo que espera?
Que me operen y que alguien se haga cargo de esto, de todo el tiempo perdido que tengo, y que me quiten este dolor que tengo, nada más. (…) Espero una respuesta, que alguien me ayude, un abogado o que me digan que debo hacer. (…) Estoy con una licencia de tres meses que me entregó el doctor Vera para ver si dentro de ese tiempo me operaban, pero todavía espero. ¿Qué hago mientras?, convivir con el dolor, volverme masoquista y no trabajar; lo único que quiero es trabajar para poder mantenerme, a mi nueva familia y a mis hijos.









