Acusan falta de atención en hospital castreño
Noviembre 30, 2009 por El Insular
Vecino y ex funcionario del centro asistencial, acusa que no fue atendido en tres oportunidades durante un día en la urgencia del hospital, lo que derivó en un accidente vascular, que le dejó secuelas de las cuales aún se está recuperando.
Una nueva denuncia por falta de atención oportuna afecta al Hospital “Augusto Riffart” de Castro. Ahora es un dirigente vecinal quien indica que no fue atendido oportunamente en la Urgencia del centro asistencia, por lo cual el accidente vascular que lo afectaba se agravó causándole secuelas que aún está tratando.
Según lo indicado por Juan Miranda Oñate, el día 26 de marzo de este año concurrió 3 veces a la Urgencia del hospital castreño y no recibió la debida atención.
Apunta que ese día lo afectó una grave descompensación general y concurrió al centro asistencia, ya que el lado izquierdo de su cuerpo no le respondía. Eso sumado a sus antecedentes médicos de hipertensión, diabetes y un osteosarcoma operado, lo hicieron acudir rápidamente.
LARGA ESPERA
Según el también dirigente vecinal de la población Padre Hurtado y ex funcionario administrativo del propio nosocomio castreño, al llegar se efectuó el procedimiento normal en donde luego de tomarle los datos, le pidieron esperar por la atención. Con el pasar de las horas y al no contar con sus medicamentos, decidió volver a su hogar por ellos. Sin embargo continuó con el cuadro y volvió al servicio de urgencia, donde según explica, le controlaron nuevamente los signos vitales y le pidieron esperar. Agrega que luego de un par de horas de no recibir la atención y ante los reclamos, lo hicieron pasar a otra sala, momentos en que pasó un paramédico de otro servicio y al ver su condición lo revisó, comunicándole a personal de urgencia, quienes la aplicaron un tratamiento sub-lingual para bajarle la presión. Le dijeron que no tenía posibilidad de atención ese día, por lo cual debió regresar a su hogar.
“Fui tres veces a la urgencia y sólo se me controlaron los signos vitales, nunca me vio un médico, un enfermero universitario, solamente en la noche me atendieron dos paramédicos de buena voluntad porque vieron mi estado en una silla de ruedas que, creo, les di lástima. Pero sólo me bajaron la presión y enviaron a mi casa. Al otro día intente levantarme de mi cama y no pude, tenía una secuela neurológica producto del accidente vascular bastante alta y retorné a urgencia, fui hospitalizado inmediatamente, evaluado y me ingresaron con un accidente vascular neurológico”, agregó Miranda.
LA RESPUESTA DEL SERVICIO
Según explicó, el diagnostico fue de “AVE izquémico, hipertención arterial, osteosarcoma operado”, iniciándose inmediatamente los tratamientos y exámenes correspondientes al caso.
Producto de lo anterior, el vecino contó que quedó con secuelas al caminar, un brazo y mano, de las cuales aún se está rehabilitando con kinesiólogo, tratamientos que le han permitido recuperarse en parte de lo ocurrido. Sin embargo, manifiesta que la situación le cambió la vida. “De ser una persona activa, practicaba deportes, ahora lamentablemente para subir una escala tengo que afirmarme”, asevera.
Según comenta Miranda, hizo extensivo su reclamo al Servicio de Salud, el cual solicitó informe al médico jefe de urgencia del hospital respecto de la situación acaecida ese 26 de marzo.
El documento precisa que en las dos primeras veces, al ser llamado Miranda, éste no se presentó para su atención y, en su tercera consulta, se le hizo una evaluación retirándose sin esperar la atención.
Igualmente, el documento indica que ese día hubo un ingreso no habitual de pacientes graves debido a una intoxicación por marea roja y dos accidentes vehiculares, pacientes que son prioridad, actuando de acuerdo al plan de contingencia para casos como éstos.
ACCION LEGAL
Según indica, tras lo expuesto en el informe se entrevistó con el jefe de la unidad de urgencia del hospital castreño, manifestándole que los hechos no sucedieron de esa manera, sin tener una respuesta favorable. Agregó que al margen de la situación puntual, hoy producto de lo sucedido a su juicio, hay un desmedro importante en su calidad de vida, ya que no puede trabajar su pastelería ni poder desempeñarse normalmente, lo que le ha traído además secuelas sicológicas.
Asimismo, agrega que espera una explicación real de la falta de atención oportuna de la cual alega, indicando que ante ello iniciará acciones legales producto de lo anterior.
“Espero a que se deslinde responsabilidades como corresponde (…), voy a llegar hasta las últimas consecuencias y alguien tiene que cubrir el daño físico y moral que sufrí, pero de que hay una falta de atención, una negligencia y falta de compromiso, se lo doy firmado”, expresó el hombre.












