Quemchi y la depresión dejada por salmoneras…
Ex operarios ya han emigrado hacia otras ciudades en busca de nuevas oportunidades, viendo que la crisis cada día va en aumento y el trabajo es escaso. En las calles de la comuna de los “mil paisajes” pocas personas deambulan por sus arterias…
La explicación no es otra que la crisis que vive la industria del salmón, que ha impactado fuertemente a esta comuna chilota, donde residen poco más de nueve mil habitantes, muchos de los cuales 20 años atrás dejaron de lado sus predios agrícolas para emigrar hacia las salmoneras.
Pero el muelle de este pequeño pueblo es un fiel reflejo de que ya nada es como antes. Tarde, mal y nunca se puede ver a barcos atracar y descargar salmones traídos de los diferentes centros de cultivos que las salmoneras tenían en los canales de Quemchi, y ello es porque la gran mayoría tuvo que cerrar debido a la irrupción del virus ISA.
Así, el desempleo y la desesperación ya ha dejado sentir sus consecuencias entre los habitantes de esta pequeña comuna chilota, pues según un catastro efectuado por el comité de cesantes, se estima que unas 300 personas han perdido su trabajo, “todos (las 300 personas) viven acá en el pueblo, por lo tanto la cifra debe ser mayor si consideramos a aquellos que viven en sectores rurales”, dijo en declaraciones al Observatorio Laboral y Ambiental de Chiloé Oscar Zamorano, presidente del comité de cesantes de Quemchi.
DURAS CONSECUENCIAS
“La gente ha comenzado a cerrar negocios, algunos padres que tenían a hijos estudiando en otras comunas los han vuelto a traer acá porque no hay cómo pagar las pensiones…, este tema todavía no toca fondo”, agrega.
Uno de los puntos que critican los ex operarios es el poco apoyo que reciben de las autoridades locales, pues hasta el momento aún esperan la respuesta de parte del municipio quemchino, de poder facilitarles un espacio donde reunirse. “La idea es poder tener los currículum de las personas a mano en el caso de que salgan cursos a los que las personas quisieran optar; contar con un computador, teléfono, pero aún no tenemos respuesta, por eso creo que no se ha sabido reaccionar y no se le ha tomado el peso, incluso los mismos trabajadores no han sabido hacerlo”.
“Las opciones de trabajo que hay acá no son muchas, hoy en día lo único que sabemos es que la planta que Mainstream tiene en Puerto Fernández recibirá a gente, y que Marine Harvest abrirá dos centros, claro que con muy poca gente”, detalló Zamorano.
SOLUCION: EMIGRAR
Esa situación, sumada a la escasez de ofertas laborales ha detonado también que muchos cesantes hayan optado por emigrar hacia otras ciudades, principalmente a Punta Arenas, pero quedan otros que lo único que anhelan es volver a trabajar en la otrora industria salmonera.
“Hubo gente que dejó sus campos y ahora deben volver a ellos y no tienen nada ahí, incluso algunos no saben trabajar la tierra”, advirtió Zamorano, quien además añadió que en ocasiones ocurre que para desarrollar faenas en obras de infraestructura pública o privada, se trae a personas de otras ciudades de la región, no priorizando a la mano de obra local.
Consultado acerca del proyecto de ley que está en el Senado y que modificará la actual Ley General de Pesca y Acuicultura (LGPA), el dirigente se remitió a explicar que para ellos lo único que les importa es mantener los puestos de trabajo. “La gente quiere trabajo porque tienen que comer, deben pagar deudas y los bancos no esperan”.
Lamentablemente lo que ocurre en Quemchi sucede en comunas como Quellón, Ancud, Puerto Montt y Dalcahue por mencionar algunas, las que poco a poco van sintiendo los embates de esta crisis, que no sólo está afectando a los ex trabajadores y sus familias, sino a la comunidad en general. Ahora todos esperan la pronta reactivación del empleo y que este ex puerto ballenero que inmortalizó en sus novelas Francisco Coloane, no se transforme en un olvidado puerto salmonero…









