Crisis en consultorio de Ancud por falta de remedios

Septiembre 16, 2009 por

Según la directora de Salud de la Corporación Municipal ancuditana, las deudas de arrastre hicieron tomar la decisión a la Central Nacional de Abastecimiento, de no seguir enviando más medicamentos a Ancud. El grave problema podría quedar resuelto en las próximas horas.

 

Pese a que se está tramitando en estos momentos una posible solución al asunto, lo cierto es que la ausencia de algunos remedios en la atención primaria de salud, es un hecho preocupante. La propia directora de Salud de la Corporación, Yorka Seitz, reconoce que el problema se está suscitando desde hace unas tres semanas. Argumenta que la nueva administración ha debido lidiar con facturas impagas desde 2003 a 2006, que en total sumarían unos 98 millones de pesos. Esta deuda se tiene con la Central Nacional de Abastecimiento del Ministerio de Salud. La CENABAST, entonces, “cortó” el suministro a la Municipalidad de Ancud, junto a otras 16 corporaciones del país que estarían en igual situación. “Hemos hecho las gestiones; se hizo una reprogramación de los medicamentos y no nos cumplieron con los plazos que nos habían dado supuestamente”, explica Seitz.

 

SIN REMEDIOS

Las fallas en el sistema interno de la CENABAST, también habrían atentado contra el cumplimiento de esos acuerdos. En definitiva, algunas personas que se atienden en el consultorio, no están recibiendo todos sus remedios. Según la directora del Consultorio “Manuel Ferreira Guzmán”, Mariela Varas, serían en promedio 200 personas al día, las que no están recibiendo completas sus recetas. Diariamente, se atiende a unos mil pacientes en este recinto asistencial.

“La idea es contarle a la comunidad la preocupación que tenemos nosotros, para el equipo; todos estamos tremendamente incómodos, buscando soluciones para resolver este tema, porque entendemos que no podemos tener a la comunidad sin una entrega permanente de medicamentos”, sostiene la jefa de Salud municipal.

La tarde de este martes, los encargados de este asunto llamaron a una conferencia de prensa. Su propósito era “contar” la buena noticia de que las falencias ya se habían resuelto. Se esperaba una llamada desde Santiago, que informaría la hora en que se produciría el envío de los ansiados remedios. Esa comunicación se tomó, pero para anunciar desde la capital que el envío no se había efectuado.

 

RECURRIENDO A FARMACIAS

Entonces, se ha optado por seguir aplicando el “Plan B”. Este consiste simplemente en tratar de conseguir stock de algunos medicamentos en las farmacias locales. Naturalmente la alta cantidad de dosis que se adquiere mensualmente y que se necesita en el consultorio, no puede ser “salvada” por las farmacéuticas locales. “De algunos medicamentos llegan 65 mil dosis o incluso hasta 200 mil dosis; entonces, no es tan fácil ir a una farmacia y decir que necesito este medicamento. Son muy grandes las cantidades”, dice Yorka Seitz.

Y este grave problema ha afectado a quienes perciben remedios por su carácter de pacientes crónicos. “Algunos medicamentos de los pacientes crónicos no están disponibles en este momento, pero no son todos los pacientes. Esos medicamentos tienen la prioridad de ser comprados en el medio local. Por ejemplo, medicamentos de pacientes hipertensos, como el Atenolol, que en este momento no lo tenemos”, apunta Mariela Varas.

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