Otway cobra 70 millones de pesos por instalaciones

Agosto 27, 2009 por

Una visita inspectiva a las instalaciones del refugio turístico Puñihuil, ubicado a 30 kilómetros al oeste de Ancud, realizaron consejeros regionales, personal de CONAF y Fundación Otway, con el fin de evaluar la compra de este sector turístico por parte del Estado.

 

Rolando Paredes, jefe provincial de CONAF, comentó que en este minuto, la entidad está arrendando las instalaciones por un valor cercano a los 500 mil pesos mensuales, pero desde agosto la Municipalidad de Ancud se ha responsabilizado del costo de arriendo hasta diciembre de este año.

“Originalmente fuimos nosotros los que en primera instancia arrendamos las instalaciones, pero a partir de este mes y hasta diciembre, luego de un convenio, la Municipalidad de Ancud a través de su alcalde Federico Krüger, se está haciendo cargo de ese costo”.

Según el funcionario, desde el primer momento se entabló conversaciones con la Fundación Otway, manifestando “su interés que el Estado se quede con estas hectáreas, por la riqueza turística y que en cierta medida ayudará al aumento de la economía en la ciudad”.

 

QUIEREN COMPRARLA

El jefe provincial de CONAF sostuvo que el proyecto espera sólo la aprobación de recursos en el Gobierno Regional para materializar esta compra, que beneficiará a este importante sector turístico del archipiélago.

En tanto, Manuel Ballesteros, consejero regional, indicó que se analizará esta semana el proyecto con el Intendente Sergio Galilea y, a la vez, se comprometió a la búsqueda de los recursos para llevar a cabo la compra. “Visitamos estas preciosas instalaciones con el objeto de otorgar el dinero que se pide por estos terrenos”. Tarea que no será fácil según Ballesteros, por el tema de presupuesto. “Pero el compromiso de hablar con el Intendente está, para dar prioridad a este importante proyecto que beneficiará a un sector que necesita de  un buen empujón económico”.

 

HERMOSO LUGAR

Cabe señalar que CONAF, con recursos propios, ha mantenido el sector por las constantes visitas entre la época de septiembre a marzo, en especial de turistas extranjeros. Se está desarrollando un plan de trabajo para el manejo turístico del islote, estudio que está siendo confeccionado por la Universidad de los Lagos y que creará la mantención y seguridad del ecosistema con la participación constante de los habitantes del sector Puñihuil.

Por último, CONAF indicó que el costo del estudio que realiza la ULA asciende a los cerca de 15 millones de pesos.

Los islotes de Puñihuil, junto a su caleta de pescadores, sirven de refugio para dos especies de pingüinos: el de Humboldt y el Magallánico, siendo este el único punto de encuentro de ambas especies.

Además, en este sector se pueden encontrar diferentes especies que conviven en perfecta armonía, como nutrias, lobos marinos y decenas de aves y animales, que transforman a este sector como uno de los más visitados por turistas en época veraniega.

Además, este paraje –al noroeste de la isla de Chiloé- sirve como lugar de descanso, para el trekking por la costa y para unirse con la naturaleza, admirando los hermosos paisajes que brinda este inolvidable patrimonio medio ambiental.

 

ESTABLECIERON NORMATIVA

Rolando Paredes destacó la labor que cumple la Municipalidad en este tema, porque hace un par de meses estableció junto al Concejo en pleno, algunas normas de regulación del sector.

La normativa, nacida desde quienes laboran como operadores turísticos en ese lugar, generará un ordenamiento que busca proteger de manera efectiva la flora y fauna del lugar, así como garantizar la sustentabilidad y calidad de uno de los principales destinos turísticos de Chiloé.

Esta fue aprobada por unanimidad de los integrante del Concejo y señala entre sus puntos principales, que sólo podrán operar un total de cinco empresas en la caleta Puñihuil, dándose preferencia a las de la zona costera aledaña, cada una de las cuales podrá trabajar con una lancha en labores de avistaje de fauna costera. 

Otra de las normas incluye un tiempo máximo de avistaje de 30 minutos por salida embarcada y un máximo de seis circuitos marinos diarios por cada embarcación. Dentro del plano más técnico, las lanchas deberán poseer motores de cuatro tiempos, por considerarse menos contaminantes y cada una de ellas deberá tener los equipos de seguridad y de comodidad necesarios, al igual que los seguros para el resguardo de los pasajeros.

La aprobación de la ordenanza municipal para este sector turístico fue muy bien recibida por los propios operadores que trabajan en el lugar, los cuales ya practicaban una autorregulación de sus actividades.