Vecino castreño no puede reconstruir su palafito

Mayo 29, 2009 por

Una situación que se torna cada vez más complicada es la que vive un poblador de la comuna de Castro, que perdió todo el trabajo de su vida en un incendio que se llevó dos casas palafíticas  en el barrio Pedro Montt, hace un par de semanas. Hoy necesita una concesión marítima para reconstruirla, lo que demora cerca de un año.

 

“Yo me crecí acá”. Con esas palabras Oscar Nahuín, vecino de la comuna de Castro, no se explica la situación que hoy vive. El mueblista hace un par de semanas sufrió la pérdida total de su vivienda y taller, en un incendio que afectó a dos casas palafíticas de calle Pedro Montt, primer sector.

Junto con él, otras dos familias vieron cómo el fuego arrasaba con la propiedad que habitaban hace años y con ello, el trabajo de toda una vida. Tras el siniestro, rápidamente los vecinos se unieron para realizar campañas de recolección de víveres y enseres para las familias afectadas, entre cuyos miembros se cuentan dos menores de edad.

Con el paso de los días y el dolor de la pérdida, el vecino comenzó con los trámites para la reconstrucción de su vivienda. Pero su sorpresa fue mayor cuando en la Gobernación Marítima de Castro, le avisaron que para volver a construir su casa debe pedir una concesión, trámite que se prolongaría por cerca de un año.

Según explicó el vecino, a la situación de no contar con trabajo ni tener el dinero para reunir los materiales de construcción, se suma este nuevo contratiempo. Es por ello que pide comprensión a las autoridades para poder iniciar lo antes posible los trabajos de refundar su vivienda.

 

“HE VIVIDO 36 AÑOS”

“Cuando ocupé este pedacito de playa yo pedí un permiso, la solicitud vino de Valparaíso para que yo ocupe este espacio y haga lo que hice: mi casa. Me imagino que esos papeles deben están allá, en alguna oficina”, indica Nahuín respecto del tema, agregando que ya desde la Autoridad Marítima le manifestaron que si existiese ese documento, hoy no tendría validez.

“Dicen que no es válido, porque tengo que hacer un plano más actualizado, más bien hecho. Esto puede demorarse hasta un año; el plazo más corto es ocho meses. Tengo que hacerlo con mis propios recursos”, agrega.

Hoy en día, el mueblista vive en casa de una hermana en el sector alto de la ciudad, pero manifiesta que esto significa un gasto demasiado alto en su situación, agregando que de tener los recursos, es probable que comience a construir. Quiere recobrar lo antes posible su hogar perdido. “Tendría que empezarlo a hacerla no más, porque no tengo dónde vivir. No tengo trabajo y si sigo arriba, ¿Quién me va a construir la casa?”, se pregunta.

Desde su punto de vista, es necesaria la reglamentación en estos temas, pero acusa que los tiempos son demasiado largos. “Lo dije en la Gobernación Marítima, ni Dios lo quiera, pero si se queman otras casas en este barrio, se pierde no más, porque nadie se interesa”, aseveró.

 

ESCASA AYUDA

Aunque ha recibido ayuda de parte de sus vecinos, Nahuin siente que la preocupación por las familias de parte de la autoridad ha sido, a lo menos, escasa, entendiendo además que se trata de la destrucción de construcciones que son un símbolo de la cultura insular. “Creo que debe haber un fondo estatal para esto, acá no ha venido nadie del Gobierno y también tienen un valor cultural los palafitos. Pero eso no lo toman en cuenta, porque si fuera así ¿por qué no hacen algo?”.

“La municipalidad me ha ayudado con lo mínimo: un poco de comestible, una cama y dos frazadas. Lo que necesito es material para la construcción maciza, para piso nada tengo”, dijo.

Así, Oscar Nahuín espera alguna solución para el problema que hoy lo aqueja, con la esperanza de que pronto tenga las herramientas, que con la experiencia de 25 años como mueblista, le permitan reconstruir su hogar…