A un año del desastre…
Por estos días, el 2008, los temblores eran pan de cada día en la provincia de Palena. Nada se sabía sobre la causa. Hasta que cerca de las 22 horas del día 1º de mayo, algo extraño comenzó a enrarecer el ambiente…
El aire se puso pesado. Bastaron un par de horas para darse cuenta que se trataba de ceniza. ¿De dónde venía? ¿Un gran incendio forestal cerca? No. Era un volcán. ¿Cuál? ¿El Michimahuida? Lo más probable. Nada durmieron aquella madrugada de 2 de mayo.
Costó que amaneciera. El sol tenía entre el cielo y la tierra una capa gris. Peor que eso. Costaba respirar.
Era el dormido Chaitén, un cerro que de la noche a la mañana comenzó a expulsar material volcánico.
Arrancar era la consigna. ¿En qué? ¿Hacia adónde? ¿Y si caía lava? ¿Si todo explotaba? Las preguntas que todos se hacían tenían una sola respuesta: incertidumbre.
Lo siguiente, el éxodo. Hacia Chiloé y Puerto Montt fueron llevados principalmente los siete mil habitantes de la ciudad. Por primera vez en Chile, las barcazas viajaban atestadas de hombres, mujeres y niños, rumbo a la salvación. El Gobierno reconoció más tarde que la emergencia implicó el operativo de evacuación más grande registrado en la historia del país. Un gigante golfo Corcovado se interponía entre el infierno y la salvación. Pero se hizo con éxito.
Todo Chile estaba pendiente de lo que ocurría en aquel olvidado pueblito del sur. Muchos recién conocieron que existía una villa, entre cordillera y mar, que se llamaba Chaitén. Unos quince días duró la moda y las constantes cámaras de televisión y flashes informativos…
Hoy, los chaiteninos, desperdigados por el sur, no tienen certeza de qué sucederá en el mediano plazo con sus familias. Algunos sólo han escrito la página actual necesaria para su historia, negándose a seguir elaborando un futuro más enraizado en las tierras que lo acogieron. De acuerdo a sondeos, la gran mayoría quiere volver, lo que se contrapone con la decisión tomada por el Estado.
A un año del mayor desastre natural en nuestra zona en cuarenta años, quisimos conversar nuevamente con los chaiteninos, como muchas veces lo hemos hecho.
Cómo se han integrado a la vida social y comercial de nuestras ciudades chilotas; dónde están viviendo y qué piensan hoy sobre su destino. También la evaluación del Gobierno sobre la catástrofe y los planes para con los habitantes.
Lea un completo especial periodístico de colección en nuestra edición de este miércoles 29 de abril.












